Vinieron por el aire
manejando sus pistolas y helicópteros.
Gritaban: ¡Quieta, bollera!
Las manos fuera de la mujer.
Apártalas, que las veamos.
Así, en el aire,
No toques a esa otra desviada.
Vinieron por el aire,
las aspas sonaban furiosas, como enjambres.
Aterrorizada de sus trajes caquis,
de sus invisibles ojos tras el cristal,
del ruido infernal,
cantaste una nana.
Únicamente entonces
-plop-
saqué el dedo de tu vagina.
Txus García. "Poesía para niñas bién".
No hay comentarios:
Publicar un comentario