sábado, 8 de octubre de 2011

Resolución: absuelto

No quiero ser
el hijo de un profeta.
No quiero ser
el amigo de un valiente.
Tampoco quiero ser
un soldado desconocido.
Sería, a lo mejor, un cobarde,
un irracional,
una rata desagradecida.


No quiero ser
pariente de los hombres:


Ustedes, humanos,
y sus sonámbulas lenguas
y pesados cerebros,
no paran de hablar
de los paraísos divinos.
Yo no los quiero
Quiero ser amigo
de mí mismo,
porque al menos soy bueno:
no sé hacer
perder el tiempo a los demás.


En mi tierra musulmana,
allá, donde las noches inspiran miedo,
y el sol quema sin piedad,
mi madre me dijo:
"Hijo, somos esclavos del pasado".


Lamentablemente,
mi madre me asustó.



Chejdan Mahmud. Sahara Occidental, 1972

jueves, 6 de octubre de 2011

VÍA LÁCTEA

Quería ser inmortal
y los engañosos dioses oyeron mi plegaria.
Nietos y tataranietos
he acompañado a la tumba
cada vez más envejecido. Ahora soy un ser gris e ingrávido
como un panal de avispas caído
zumbando de ideas suspicaces.
Nadie tiene fuerzas ya para recordarme.
Ahora sé que la suprema alegría
es morir en el círculo de los seres queridos-
refugiarse en el instante de los espasmos y el ahogo
en sus ojos lacrimosos.

Kjell Espmark

miércoles, 5 de octubre de 2011

"La vida pasa, rápida caravana. Detén tu montura y trata de ser feliz"
Omar al-Jayyam.

viernes, 30 de septiembre de 2011

"Bajo la corteza delicada de la civilización siguen murmurando las voces primitivas".

Yves Bannel.
"Por estrecho que sea el camino
Aunque se me culpe y se me critique
Soy dueño de mi destino, dueño de mi alma".

Henley.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

"Hoy , antes del alba, subí a las colinas, miré los cielos apretados de luminarias y le dije a mi espíritu: cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabiduría de todas las cosas que contienen, ¿estaremos tranquilos y satisfechos?. Y mi espíritu dijo : No, ganaremos esas alturas para seguir adelante".

Walt Whitman.

martes, 27 de septiembre de 2011

Curso superior de ignorancia. Camino de imperfección.

Joven,

yo era un vanidoso inaguantable.

"Esto va mal", me dijo un día el espejo.

"Tienes que corregirte".

Al cabo de unas semanas era menos vanidoso.

Unos meses después ya no era vanidoso.

Al año siguiente era un hombre modesto.

Muy modesto.

Modestísimo.

Uno de los hombres más modestos que he conocido.

Más modesto que cualquiera de ustedes.

O sea

un vanidoso inaguantable

viejo.



Miguel Dórs.