martes, 31 de mayo de 2011

Way out

La poesía dejará de ser una cosa triste
cuando empiece a tener que ver con la vida de la gente,
cuando la gente vuelva a ser la que decida qué hacer
con sus vidas y con las palabras,
mientras tanto
todo esto que hacemos seguirá siendo
literatura.

Antonio Orihuela.

lunes, 30 de mayo de 2011

Mi alma

Hay una feroz batalla
para que mi boca
no se endurezca
y para que mis mandíbulas
no se vuelvan como las pesadas puertas
de una caja fuerte de hierro,
de manera que mi vida
no pueda llamarse pre-muerte.
Como un periódico
pegado a una verja por el viento,
así mi alma se pega a mí.
Si el viento para, mi alma caerá.

Yehuda Amichai.

martes, 24 de mayo de 2011

A veces me dejo arrastrar hasta Ti

A veces me dejo arrastrar hasta Ti
Y es en el eco de otras voces que vas dibujando la diversidad,
De los que te buscamos, de los que buscan al Hombre sin necesidad de más.
A veces me dejo arrastrar hasta Ti
Y escucho la palabra circular
Y es en este silencio que veo a las hermanas y hermanos con sus manos entrelazadas
cuando la diferencia ya no es abismo sino unión.
Déjame que despierte la mirada, que vea el Oriente Iluminado
Una tras otra, la misma cadena
Aquí y allá, antes, ahora y después.

Carlos G.

domingo, 22 de mayo de 2011

Turgencias de hule: Enrique Serna

"(...) Nunca he visto una vulva mutilada, ni Dios lo quiera, pero temo que debe ser tan decepcionante como los senos henchidos contra natura. Un seno de mujer, sea grande o pequeño, tiene una textura y una suavidad que ninguna sustancia química puede igualar. De hecho, gran parte del placer al acariciarlo consiste en sentir cómo se pone enhiesto y beligerante. Los senos postizos, en cambio, tienen la textura de una pelota de squash y ya están duros antes de que el hombre ponga en ellos sus manos o sus labios. El reemplazo de la carne por el hidrogel o el poliuretano representa, pues, un fiasco erótico, pero las ingenuas víctimas de esta moda lo sacrifican todo, hasta su propio placer, con tal de lucir un escote provocador. Perder la sensibilidad de la vagina o de los senos en aras del éxito frívolo equivale a cambiar las satisfacciones profundas del ser humano por las glorias del maniquí. Los principales damnificados por esta involución grotesca son los sufridos amantes que ahora palpan turgencias de hule, y sin embargo no parecen lamentarlo, pues también ellos anhelan pavonearse en las fiestas con una modelo de calendario. Nunca antes el público se había entrometido tanto en la intimidad de las parejas, ni tantos imbéciles lo habían supeditado todo a su aprobación.
(...) La belleza uniforme degrada el gusto, anestesia la sensibilidad y tiende a robotizar el impulso erótico. El garbo no se puede copiar, es un don natural nacido de la autoestima que las Barbies clonadas abandonan en el quirófano por no atreverse a decir, como el Quijote, "soy la que soy".

Enrique Serna.

sábado, 21 de mayo de 2011

A veces he notado que me miras,
que me inyectas la rabia
en tus venganzas,
con tu angustia indolente
y tu malicia.

Elena Pascual.
"El ridículo es el elemento dinámico, creador e innovador de toda conciencia que se quiera viva y experimente lo vivo. Ninguna transfiguración de la humanidad, ningún salto audaz en la comprensión ni ningún descubrimiento pasional fecundo se ha producido sin haber parecido ridículo a sus contemporáneos".

Mircea Eliade.
"Re-unir lo disperso".