Sólo aguas en tregua
nacidas para ser ceniza múltiple del viento.
Ya ves que paradoja
amor, qué despropósito,
quería ser ave fénix
amor, qué engaño,
qué fraude sustentaba mi proyecto,
quería volver como un corcel glorioso,
como un crepúsculo de llama
recurrente
y amanecer contigo en lo absoluto.
Me he muerto tan despacio como el humo
y mis alas de barro no sabían volar.
Amalia Iglesias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario