Voy hacia ti como una nube arrojada sobre un vacío y una casida. Te recibiré, no temas, para que precipites tu sol en la oscuridad y te beneficie el alimento del perezoso. Única, sin saber que sigue, para ser tu pirata vigilante y el jinete; leona que quiere ser devorada como un tesoro que acepta ser saqueado, joven que escapa de la cárcel de su piel para ser la cárcel en el lecho.
Yumana Haddad.
De: No he pecado bastante.
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